Saltar al contenido

Excelencia operacional, el camino para lograrlo

Camino a la excelencia operacional

Competencias técnicas y habilidades blandas indispensables para alcanzar la excelencia operacional

La excelencia operacional es el arte de hacer lo mejor siempre. Los principios japoneses de Mejora Continua siempre hacen referencia a «hacerlo bien a la primera vez», política de NO errores. ¿No errores? ¿Es posible? ¡Pero si trabajamos con seres humanos es imposible!

¡No es imposible! Por intransigente que parezca, lo que pasa es que nos acostumbramos a vivir con esos errores…  Envías un informe y te lo devuelven por errores de ortografía, de redacción o con datos numéricos que no coinciden… Te mandan un instructivo o un método de cómo hacer algo, no lo lees y luego vas y le preguntas a quien lo envió y esa persona te dice «te lo escribí o en el procedimiento que te pasé está»…

Parecen ejemplos tontos, pero cuando vives en excelencia NO contribuyes a los reprocesos, a las ineficiencias… tú haces lo mejor cada vez y revisas varias veces antes de enviar o después de hacer la tarea para tu cliente interno o externo. Puedes usar pokayokes o controles visuales para asegurarte de que estos errores no se den.

Si en la organización a todo nivel, todos se ocupan del bueno a la primera vez, cuando hacemos un producto o servicio, cuando lo distribuimos o lo vendemos, eliminamos la ineficiencia y la ineficiencia SIEMPRE podrá traducirse en dinero.

La sinergia y el trabajo sincrónico entre las áreas de las organizaciones se da cuando hay confianza en lo que los otros hacen y esa confianza solo se construye cuando cada área se ocupa de realmente generar valor.

Generación de valor = Procesos y actividades eficientes = Excelencia operacional

Es indispensable que todas las acciones estén enfocadas al logro de los resultados generando valor para los clientes, para los empleados, para la organización y para el entorno.

Esto se logra cambiando la forma de pensar, podemos implementar las mejores prácticas, pero si no cambiamos nuestro pensamiento no conseguiremos la excelencia operacional. Cada decisión que tomemos, cada problema que encontremos debe ser abordado desde la perspectiva de solucionar, aportar y no desde el juicio, la crítica o encontrar culpables.

Basados en este pensamiento básico, se debe desarrollar un liderazgo inspirador por parte de la gerencia de la organización que promueva el desarrollo de las personas y la mejora de los procesos a través de la innovación, la mejora continua, el trabajo en equipo, la gestión del conocimiento, siempre enfocado en la generación de valor a todo nivel.

Finalmente quienes se involucran es estos procesos y de quién depende el alcance de las metas y la obtención de los resultados esperados es del Talento Humano que, desde su propia historia, su sistema de creencias y valores, habilidades, conocimiento, experiencia, propósito y visión particular, trabaja en la planeación, ejecución y logro de los objetivos propuestos a partir de una necesidad natural de bienestar individual y social.

El gran desafío al encaminarnos en la planeación e implementación de estos procesos, está en consolidar equipos orientados a la búsqueda permanente del desarrollo de competencias y crecimiento del ser y el hacer personal y colectivo, donde la comunicación y la motivación sean los ejes en el fortalecimiento de líderes con la posibilidad de aprendizaje permanente, que promueva cultura de mejoramiento continuo, dispuesta y coordinada, con un fundamento sólido que impacte a partir de la coherencia personal hacia el logro de acciones de equipo consolidadas e integradas en una visión colectiva y colaborativa.

Para alinear todo lo anterior, debemos estar atentos a entablar dentro de la organización Planes de Capacitación acordes a las verdaderas necesidades de la compañía y del mercado o sector al cual está orientado nuestro producto o servicio.

Un plan de capacitación debe contar con elementos de valor y valoración de las necesidades de tal manera que nos permita identificar entre otras variables quienes deben ser capacitados, a qué nivel de profundidad se necesita el entrenamiento, si el tema es técnico, blando; si el objetivo es fortalecer y/o desarrollar habilidades, si algunos colaboradores ya han tomado este tipo de entrenamientos para realizar en ellos un espacio de formación de mayor profundización, identificar si se cuenta al interior con expertos que pueden entrenar y mentoriar a las personas que quieren recibir dicha información o si por el contrario se debe contratar un experto fuera de la empresa.

Los planes de capacitación son la herramienta fundamental para que nuestro recurso humano adquiera el conocimiento, desarrolle las habilidades y llegue a ser competente para aportarle cada día su expertise a la organización y podamos entre todos lograr la excelencia operacional.

Si deseas llevar a tu empresa a la excelencia operacional, tenemos un amplio portafolio de servicios para poyarte en este camino de manera exitosa. Comunícate con nosotros para ampliarte la información.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.